Según hemos podido conocer la cuantía de pagos con tarjeta ha superado el volumen de retirada de dinero en metálico de cajeros automáticos, y se prevé que este proceso se acelere aún más con el uso de los monederos electrónicos y de sistemas de transferencias instantáneas. Por todo ello se va a impulsar, desde el Plan de Control Tributario, la adaptación de los sistemas de información para prevenir el fraude, con medidas de vigilancia que adoptará Hacienda a lo largo de todo este año 2018.

Y en este ámbito en el que nos movemos tienen un rol bastante destacado las conocidas como ‘criptomonedas’. El crimen organizado hace uso de la internet profunda para el tráfico y comercio de todo tipo de bienes ilícitos, como las criptomonedas tipo bitcoin o similar (a Hacienda le preocupa, especialmente, el uso de criptomonedas en el blanqueo de capitales).

La Agencia Tributaria recuerda que cada vez cuenta con más fuentes de información tributaria para ejercer sus labores de control. Actualmente ya está puesto en marcha el proyecto CRS (Common Reporting Standard), el cual permite al fisco obtener información de los titulares de cuentas financieras ubicadas en más de un centenar de países.

También tenemos que hablar del Suministro Inmediato de Información (SII), la nueva obligación para las grandes empresas que deben informar en tiempo casi real de sus operaciones de compraventa. Esto le supondrá a Hacienda una inmensa fuente de información que revisará minuciosamente. De esta forma podrán detectar a los contribuyentes con porcentajes de incumplimiento más elevados, así como conocer el fraude fiscal cometido por quienes no ingresan el IVA devengado de aquellas facturas cuyo IVA se declare como deducible.

Por su parte en el ámbito empresarial, a partir del próximo mes de junio, comenzarán los intercambios del llamado informe país por país. Esta es una nueva obligación que se exigirá a las empresas que facturen más de 750 millones, incluyendo el mismo multitud de información de la actividad en cada uno de los países en los que la empresa tenga presencia: ingresos brutos, beneficios, impuestos abonados, capital, plantilla de trabajadores, activos materiales, etcétera. Este documento lo elaborará la matriz del grupo, y deberá entregarlo a la Agencia Tributaria del país en el que esté radicada dicha empresa. Serán por tanto las administraciones tributarias las encargadas de intercambiar los informes país por país.

*Fuente de la información ‘Cinco Días’.