Se termina la Navidad y toca volver al trabajo y a la rutina diaria. Si te sientes triste, enfadado, cansado o con ganas de llorar tienes el conocido como síndrome postvacacional. Este síndrome no es otra cosa más que la falta de un periodo de transición o adaptación desde el tiempo de ocio a la vida activa. Para que este duro trance sea más sencillo los expertos nos dan una serie de consejos:

  • El primer paso para conseguir superar el síndrome postvacacional es pensar en positivo. Piensa en todo lo bueno que este nuevo año nos va a traer, y recuerda todos los buenos momentos vividos como una motivación.
  • De nada sirve martirizarnos los días de antes en que se nos terminan nuestras vacaciones. Intenta vivir el momento.
  • Siéntete afortunado por haber disfrutado de vacaciones, y piensa que no todos los trabajadores han corrido la misma suerte.
  • No tengas prisas a la vuelta. Es normal que necesitemos de un proceso de adaptación, por lo que intenta no cargarte de trabajo los primeros días. Los expertos afirman que necesitaremos al menos una semana para volver a coger el ritmo.
  • Busca alicientes, es decir, piensa en lo que nos gustaría hacer para cambiar la rutina y hazlo. Si es algo que realmente nos motiva eso también nos ayudará a volver con más ganas.
  • Intenta recuperar tus hábitos de sueño antes de comenzar a trabajar.
  • Volver al trabajo no significa dejar de salir o de hacer planes. Si seguimos organizando salidas y planes divertidos después del trabajo o los fines de semana la rutina se nos hará mucho más llevadera.

En resumen lo principal es asumir la vuelta, pensar en la suerte que tenemos de contar con un trabajo que nos permita cogernos unos días de vacaciones y en lo bien que lo hemos pasado en esos días libres.